Las reglas del DHS a partir de agosto de 2020 empujarán a los solicitantes de asilo hacia la pobreza y la marginación

Por Erin M. Meyer
Abogado Pro Bono

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A fines de junio de 2020, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció dos cambios regulatorios destinados a privar a los solicitantes de asilo de la capacidad de trabajar legalmente en los Estados Unidos mientras esperan la adjudicación de sus solicitudes de asilo. Al aumentar los obstáculos que superan los solicitantes de asilo para obtener un Documento de autorización de empleo, comúnmente conocido como “permiso de trabajo”, las nuevas reglas ponen en peligro la salud y la seguridad de los solicitantes de asilo y sus familias.

El primer cambio de regla, efectivo el 21 de agosto de 2020, elimina el requisito de que USCIS debe procesar las solicitudes de autorización de empleo dentro de los 30 días posteriores a la recepción de la solicitud. Este cambio de regla permite al USCIS adjudicar solicitudes de permisos de trabajo por un período de tiempo indeterminado, lo que inevitablemente resultará en retrasos. El gobierno afirma que esta medida disuadirá a los inmigrantes de presentar “solicitudes [de asilo] frívolas, fraudulentas o no meritorias”. Pero es más probable que el cambio de reglas obligue a los solicitantes de asilo a sumergirse aún más en la pobreza y en las economías informales, lo que les dificultará satisfacer sus necesidades básicas.

El segundo cambio de regla, vigente desde el 25 de agosto de 2020, restringe severamente la elegibilidad para permisos de trabajo y al mismo tiempo aumenta el tiempo de espera para los permisos de trabajo. Esto también tendrá graves consecuencias para los solicitantes de asilo que luchan por sobrevivir mientras sus solicitudes de asilo permanezcan pendientes. Las nuevas medidas obligan al gobierno a:

– retrasar sustancialmente la emisión de permisos de trabajo en más del doble del período de espera para aplicar de 150 días a 365 días; read more