Venezuela is on the brink of collapse. Team Obama’s tepid approach is dangerous (Venezuela está al borde del colapso. Es peligroso el acercamiento cauteloso del equipo de Obama)

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By Carlos Marquez

Secretary of State John Kerry recently expressed the clearest American concern yet over the ruin of Venezuela at the hands of its’ President Nicolas Maduro. Speaking at the General Assembly of the Organization of American States (OAS), Kerry rightly criticized a regime which has overseen Venezuela’s descent into abject poverty and threatened to consign Venezuelan democracy to history.

El Secretario de Estado John Kerry expresó recientemente la preocupación de USA sobre la ruina de Venezuela en manos de su presidente, Nicolás Maduro. En su intervención en la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Kerry criticó con razón, un régimen que ha supervisado el descenso de Venezuela en la pobreza extrema y amenazando con consignar la democracia venezolana a la historia.

Kerry admirably called for the release of political prisoners, jailed purely for their opposition to Maduro. Equally importantly, he demanded respect for freedom of expression and action to alleviate the crippling shortages which have left Venezuelans struggling to feed their families. Most importantly perhaps, Kerry backed the popular demand for a lawful referendum on Maduro’s rule by a Venezuelan people rapidly losing all hope.

Kerry admirablemente pidió la liberación de los presos políticos, encarcelados exclusivamente por su oposición a Maduro. Igualmente importante, exigió respeto a la libertad de expresión y de acción para aliviar la escasez paralizante que ha llevado a los venezolanos a luchar por alimentar a sus familias. Lo más importante quizás, Kerry respaldó la demanda popular de un referéndum lícito para el pueblo venezolano que pierden rápidamente toda esperanza.

All of this is to be applauded. Venezuela is in a desperate and dangerous state. In recent months, infrequent power cuts have turned into severe rationing of electricity. Long supermarket lines have transformed into a frantic and increasingly deadly scramble for food. Medical shortages have become so severe that 95 per cent of hospitals are suffering a dangerous shortage of supplies. The high cost in lives is already underway. Babies are needlessly dying in hospitals, while at least four people were killed in food riots in June, as desperation takes on an Orwellian tone. Social order is precariously poised to collapse at any moment. Venezuela is facing a race against time before it implodes.

Todo esto es digno de aplauso. Venezuela está en un estado desesperado y peligroso. En los últimos meses, los poco frecuentes cortes de energía se han convertido en severo racionamiento de la electricidad. Las largas colas en los supermercados se han transformado en una lucha cada vez más frenética y mortal en la pelea por alimentos. La escasez de medicinas ha llegado a ser tan severa que el 95 por ciento de los hospitales están sufriendo una peligrosa escasez de suministros. El alto costo en vidas ya está en marcha. Los bebés están muriendo innecesariamente en los hospitales, mientras que al menos cuatro personas murieron en los disturbios por alimentos en junio, como la desesperación adquiere un tono orwelliano. (NOTA: Orwelliano es un adjetivo que usa en política para referirse a gobiernos, políticas o medidas típicas de una dictadura que intenta mantener un control absoluto de los ciudadanos de una nación valiéndose de cualquier medio a su alcance.) El orden social está precariamente a punto de derrumbarse en cualquier momento. Venezuela se enfrenta a una carrera contra el tiempo antes de que explote.

And so, Washington isn’t facing just a complex policy issue over Venezuela. American involvement has become a life or death issue, especially as Maduro has no discernible plan to rescue his country. Maduro’s strategy is simple denial – close his eyes, point fingers at imaginary foreign conspiracies and pray for a highly unlikely dramatic rise in oil prices.

Y así, Washington no se enfrenta sólo una cuestión de política compleja sobre Venezuela. La participación de Estados Unidos se ha convertido en una cuestión de vida o muerte, especialmente en lo que Maduro no tiene un plan discernible para rescatar a su país. La estrategia de Maduro es simple negación – cerrar los ojos, señalar con el dedo a conspiraciones extranjeras imaginarias y rogar por un muy poco probable aumento dramático de los precios del petróleo.

Consequently, if Kerry’s protestations of concern are to have any real meaning, these words must be turned into action. Washington must now use its weight as the regional powerhouse and coax Latin America into demanding change in Venezuela. Doing so is no longer simply a question of American values and prestige. It has become quite simply a matter of saving lives.

En consecuencia, si las protestas de interés de Kerry han de tener algún significado real, estas palabras deben convertirse en acción. Washington debe utilizar ahora su peso como potencia regional y coaxial de América Latina en exigir un cambio en Venezuela. Haciéndolo ya no es simplemente una cuestión de valores estadounidenses y prestigio. Ésto se ha convertido simplemente en una cuestión de salvar vidas.

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Of course, persistent, direct American pressure would most likely be manipulated by Maduro to fuel his self-serving conspiratorial fantasies. Therefore, if Washington wants real influence, it will need to exert pressure via regional partners. America must begin to take membership of the OAS seriously. Maduro has so far been able to count on a degree of neighbourly fealty to protect himself against any meaningful action. Last month, member states pushed back on OAS Secretary General Luis Almagro’s call to invoke the Democratic Charter, a convention which could lead to the Venezuelan government’s suspension.

Por supuesto, la directa y persistente presión de Estados Unidos, sería por seguro manipulada por Maduro para alimentar sus fantasías conspirativas. Por lo tanto, si Washington quiere una influencia real, tendrá que ejercer presión a través de los socios regionales. Estados Unidos debe comenzar a tomar la memrecía de la OEA en serio. Maduro ha sido hasta ahora capaz de contar con un grado de fidelidad de sus vecinos para protegerse contra cualquier acción significativa. El mes pasado, los estados miembros se opusieron al llamado del Secretario General de la OEA, Luis Almagro, de invocar la Carta Democrática, una convención que podría llevar a la suspensión del gobierno de Venezuela.

It would appear obvious on which side of this particular regional fence Washington should fall. Yet, Kerry recently made clear that he opposes Almagro’s “unconstructive” initiative. Instead, he expressed support for dialogue between Maduro’s government and opposition leaders, spearheaded by former Spanish Prime Minister Zapatero. This is a wholly wrongheaded initiative. Not only will such a dialogue eat up precious time which Venezuela can no longer afford, but Maduro quite simply has no intention of relinquishing power.

Parecería obvio de qué lado de la valla regional debería estar Washington. Sin embargo, recientemente Kerry dejó claro que se opone a la iniciativa “constructiva” de Almagro. En lugar de ello, expresó su apoyo para el diálogo entre el gobierno y la oposición de los líderes Maduro, encabezados por el ex primer ministro español Zapatero. Se trata de una iniciativa totalmente errada. Ese dialogo no sólo se va a tomar tiempo, lo que Venezuela ya no puede darse el lujo de perder, sino que Maduro, sencillamente, no tiene intención de abandonar el poder.

The time for niceties has passed. Venezuela needs change now. And only a heavyweight like the United States can deliver it. Washington must re-examine its approach and turn the screws on regional powers to endorse Almagro’s initiative. It is not just the future of Venezuelan democracy at stake. Countless Venezuelan lives are too.   

El tiempo para sutilezas ha pasado. Venezuela necesita un cambio ya. Y sólo un peso pesado como Estados Unidos puede lograrlo. Washington debe volver a examinar su enfoque y apretar los tornillos de las potencias regionales para respaldar la iniciativa de Almagro. No es sólo el futuro de la democracia venezolana lo que esta en juego. Un sin fin de vidas tambien..

Carlos Marquez is the Executive Director of the Venezuelan American Leadership Council.

Carlos Márquez es el Director Ejecutivo del Consejo de Liderazgo de América venezolana.