Queremos que se investiguen todas las inversiones procedentes de Venezuela

ABC España

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Máximo Díaz-Estébanez es uno de los tantos venezolanos residentes en Canarias. Español por ser descendiente de isleños, es también, a su pesar, uno de los 1.000 que, calculan, se han exiliado o autoexiliado por motivos políticos, tras sufrir persecuciones del chavismo. Representante en Canarias de Voluntad Popular, el partido que lidera el preso Leopoldo López, cree que ha llegado el momento del declive de la llamada revolución bolivariana.

-¿Cómo ve desde Tenerife lo que sucede allí?
-Lo que veo con preocupación es que el mundo, los demócratas del mundo, todavía mantienen su tibieza con respecto a Venezuela, por miedo a comprometer intereses económicos.

-¿Eso incluye a España?
-España ha tardado mucho en darse cuenta. Entiendo que la política y la diplomacia deberían ser más contundentes ante lo que está pasando.

-En los últimos años, han llegado muchos venezolanos, pero también inversiones.
-Sí, por eso vamos a organizarnos un grupo de venezolanos en España, no solo de mi partido, para que el Congreso de los Diputados ordene que se investiguen todas las inversiones que vienen procedentes de Venezuela.

-¿Creen que es mucho dinero?
-En Canarias, en Tenerife especialmente, se han hecho inversiones millonarias durante el gobierno de Chávez y el de Maduro. Principalmente, en bienes inmuebles.¿Es lícito ese dinero? Dudo de que lo sea, porque es raro que alguien que acaba de acceder al poder de pronto tenga una fortuna para invertir en otro país. Más aún ahora, que al gobierno venezolano se lo señala como un narcogobierno, resulta interesante que el Gobierno de España no aparezca como un estado que permite el blanqueo de capitales malhabidos.

-¿A ustedes les consta?
-Sí, nos consta. Desde 2003 ocurre. Lo que Bertín Osborne denunció, esa «mordida» a la que quería que se sometiera un general bolivariano para exportar allí aceite. Eso es lo que está pasando y por eso queremos que se investiguen esos capitales que llegan no solo a España sino a toda la Unión Europea. Sé que no lo podremos hacer con Rusia o China, por ser sus aliados, pero sí trataremos de que se haga en España.

 -¿Cuántos son los que, como usted, no tuvieron más remedio que expatriarse?
-Calculamos que por lo menos hay un millar de exiliados por motivos políticos en España. Canarias es la segunda comunidad de venezolanos en todo el mundo. La primera es Miami, que tiene un cuarto de millón.

-¿Cúantos calculan en Canarias y en el resto de España?
-En las Islas, unos 150.000, la mayoría con lazos canarios. En la Península, calculamos unos 30 o 40.000.
Víctima de un ataque

Diaz-Estébanez es informático, profesor universitario, y escribía una columna de opinión muy crítica en un periódico de Portuguesa, con análisis comparativos del chavismo con otros regímenes totalitarios, como la Alemania nazi, la URSS estalinista o la Italia del fascismo. Pero un día fue víctima de un ataque que le hizo abrir los ojos.

-¿Qué ocurrió aquel día?
-Un círculo bolivariano me agarró en la calle, me dieron una paliza que me hizo perder seis dientes y me dejó esta cicatriz que ve usted aquí (se señala la frente). Eso fue lo que me hizo venirme a Tenerife. En mi caso, además de los artículos en prensa, pesó el haber denunciado un acto de corrupción de una exgobernadora de Portuguesa.

-¿El ataque fue a la vista de todos?
-Fue en el momento en que me había bajado del coche en una licorería, para comprar unas cervezas, porque nos íbamos de chuletada con unos alumnos de la universidad. Fueron a por mí, me preguntaron mi nombre y me empezaron a golpear. Por suerte, ellos intervinieron y pudieron parar el ataque antes de que me matasen.

-Era un grupo parapolicial.
-Claro, pero no se ocultan. Ellos van con sus camisas rojas, bien notorias, ese es el color de ellos y quieren que los vean haciendo lo que hacen. Han logrado así que la gente se autocensure, se reprima, se calle, por miedo.

-Usted también empezó a temer por su vida.
-Lo supe por un familiar, con vínculos con el chavismo, que me informó de que el ataque había sufrido no era un problema aislado y que lo mejor era que me marchara del país.

La etapa final

-¿Esta espiral de violencia indica que el chavismo está en su etapa final?
-Están ahora muy malheridos, por eso son peligrosos en estos momentos. Y por eso la detención del alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, es uno de los síntomas de la gravedad de lo que está pasando. La revolución está herida de muerte y solo le queda la represión.

-Pero a Maduro le restan cuatro años de mandato.
-Sí, pero será muy difícil que los complete. No llega. Tarde o temprano se lo sacará por revocatorio o después de las parlamentarias de este año, que se presume que las quieren adelantar.

-¿Qué garantías existen de que sean limpias?
-Las mismas que siempre ha habido. No creo que haya mucha limpieza. Pero mientras los márgenes sean más o menos parejos, ellos siempre tendrán la oportunidad de manipular, pero frente a un descontento como el que hay hoy, que se traduzca en una avalancha de votos, no creo que puedan hacerlo.

-Sin embargo, ha habido observadores internacionales.
-Las elecciones nunca han sido en buena lid. Es muy fácil manipular a los observadores sabiendo dónde van a estar. No van de incógnito, sino protegidos por el gobierno.

-Entre los opositores hay matices ideológicos de todo tipo.
-Claro, son más de 16 agrupaciones, desde la izquierda a la derecha.

-¿Cómo se define Voluntad Popular?
-Somos centro, ni derecha ni izquierda, un centro progresista.

-¿Pero quieren bajar los impuestos, son pro mercado, defienden la propiedad privada?
-Claro, creemos que la libertad económica es fundamental. Las personas sin su libertad económica no podrán tener garantizado el disfrute de las demás libertades. Mientras eres esclavo del estado, ¿qué libertad tienes? ¿Qué libertad tiene alguien que se pasa el día haciendo una cola para comprar un kilo de azúcar?