Rafael Ramírez abandonó reunión de la Opep y no quiso hacer ningún comentario

EFE

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La OPEP no se dejó influir ni por el desplome de los precios del crudo ni por el sobre abastecimiento del mercado y decidió hoy no recortar su producción, en lo que los analistas ven un intento de perjudicar la competencia que supone el petróleo de esquisto de Estados Unidos.

“Conforme con el interés de devolver el equilibrio al mercado, la Conferencia (ministerial de la OPEP) ha decidido mantener el nivel de producción de 30 millones de barriles diarios”, anunció el grupo petrolero al término de una reunión ministerial celebrada hoy en Viena entre la máxima expectativa.

Los doce ministros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) aseguraron que seguirán muy de cerca la evolución del mercado, aunque no se volverán a reunir hasta el 5 de junio del 2015.

En su comunicado final, la OPEP no realizó el habitual llamamiento a sus miembros a ajustarse al techo oficial de producción, que se estima está siendo ahora superado por entre 300.000 y 500.000 barriles diarios.

“Es una buena decisión porque se dará privilegio a las producciones que son comerciales”, declaró a Efe el ministro de Petróleo de Ecuador, Pedro Merizalde-Pavón, al término de una de las reuniones más esperadas de los últimos años. El ministro sudamericano se refería así a la competencia que ha creado el petróleo de esquisto extraído principalmente por Estados Unidos gracias a las técnicas de fractura hidráulica, que se ha comido parte del mercado de los países OPEP.

Antes de la reunión, varios países liderados por Venezuela habían insistido en la necesidad de cerrar el grifo para reducir el sobre abastecimiento y, por ende, calentar los precios hacia el objetivo de 100 dólares por barril.

Por su parte, el ministro de Exteriores venezolano, Rafael Ramírez, abandonó la reunión sin querer hacer comentarios.

Entre tanto, la representante de Nigeria, Diezani Alison-Madueke, negó que la OPEP haya optado por jugar duro. “No diría que estemos siendo agresivos, creo que estamos tratando de hacer todo lo que podemos de forma responsable para estabilizar el mercado por un periodo de tiempo”, declaró.

Según los analistas, esta estrategia está dirigida por Arabia Saudí y pretende dejar el precio del barril a un nivel tan bajo que obligue a cerrar las explotaciones de gas de esquisto, rentables sólo a partir de los 80 dólares.