‘Parks and Recreation’: Leslie Knope Writes Letter to America Following Donald Trump’s Victory (‘Parques y recreación’: Leslie Knope escribe carta a América después de la victoria de Donald Trump)

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The following is a letter from Leslie Knope, who works for the U.S. Department of the Interior, Midwest Branch, in her hometown of Pawnee, Indiana. She believes that optimism defeats pessimism, and asks that if you have the means, you kindly make a donation to the ACLU, the International Rescue Committee, or the charity of your choice, to help the country and those most in need.

Lo que sigue es una carta de Leslie Knope quien trabaja para el Departamento del Interior para los Estados Unidos, Subdivisión Medio Oeste, en su ciudad natal de Pawnee, Indiana. Ella cree que el optimismo derrota al pesimismo y pide que si tiene los medios, hagan una donación a la ACLU, al Comité Internacional de Rescate o a la caridad de su elección para ayudar al país y a los más necesitados.

Dear America,

Amidst the confusion, and despair, and disbelief, it was suggested to me by a very close friend of mine (I won’t say her name, to protect her identity) (Ann. It was Ann) that perhaps a few people would enjoy hearing my thoughts on this election. So I sat down at my computer, cleared my head, and opened a document. Then I started crying. So I had some hot chocolate, and my close friend (Ann) rubbed my back for a while, and I got myself together, and sat down. And started crying. Then more Ann comforting me, and more hot chocolate, and back and forth like that for about six hours or so, the chain of hot-chocolate-and-back-rubs only interrupted briefly when I had to run to the store for more hot chocolate packets (“Just give me all of them, all the boxes,” I remember saying, through tears, to a very scared stockroom boy) and now I am ready to go.

Querida América

En medio de la confusión, la desesperación y la incredulidad, me sugirió una amiga muy cercana (no voy a decir su nombre para proteger su identidad) (Ann. Fué Ann) que tal vez unas pocas personas disfrutarían escuchando mis pensamientos sobre esta elección. Así que me senté en mi computadora, aclaré mi cabeza y abrí un documento. Entónces empecé a llorar. Así que tomé un poco de chocolate caliente y mi amiga íntima (Ann) me masajeó la espalda un rato, me calmé y me senté de nuevo. Pero comencé a llorar otra vez. Entonces, Ann me reconfortó un poco más, tomé más chocolate caliente, estuve para allá y para acá por como unas seis horas o algo así, una cadena de chocolate caliente y masajes sólo interrumpidos brevemente cuando tuve que correr a la tienda a comprar más paquetes de chocolate caliente (“Dámelos todos, déme todas las cajas” recuerdo que le dije entre lágrimas al muchacho que me atendió muy asustado ) y ahora estoy lista para seguir.

When I was in fourth grade, my teacher Mrs. Kolphner taught us a social studies lesson. The seventeen students in our class were introduced to two fictional candidates: a smart if slightly bookish-looking cartoon tortoise named Greenie, and a cool-looking jaguar named Speedy. Rick Dissellio read a speech from Speedy, in which he promised that if elected he would end school early, have extra recess, and provide endless lunches of chocolate pizzandy. (A local Pawnee delicacy at the time — deep fried pizza where the crust was candy bars.) Then I read a speech from Greenie, who promised to go slow and steady, think about the problems of our school, and try her best to solve them in a way that would benefit the most people. Then Mrs. Kolphner had us vote on who should be Class President.

Cuando estaba en cuarto grado, mi maestra la Sra. Kolphner nos enseñó una lección en estudios sociales. A los diecisiete estudiantes de nuestra clase le fueron presentados dos candidatos de ficción: Greenie, una tortuga de dibujos animados inteligente, aunque un poco ratona de biblioteca y un jaguar de aspecto fresco llamado Speedy. Rick Dissellio leyó un discurso de Speedy, en el que prometió que si era elegido terminaría el horario escolar más temprano, daría recreos más largos y ofrecería almuerzos interminables de pizzas de chocolate y caramelos. (Una delicates de Pawnee en esa época – pizzas fritas con el borde de barras de chocolate). Después yo leí un discurso de Greenie quien prometió ir despacio pero segura, prometió pensar en los problemas de nuestra escuela y tratar al máximo de hacer lo mejor para resolverlos de una manera que beneficiara a la mayoría. Entonces la Sra. Kolphner nos hizo votar sobre quién debería ser Presidente de la Clase.

I think you know where this is going.

Creo que saben por dónde va ésto.

Except you don’t, because before we voted, Greg Laresque asked if he could nominate a third candidate, and Mrs. Kolphner said “Sure! The essence of democracy is that everyone—” and Greg cut her off and said “I nominate a T. rex named Dr. Farts who wears sunglasses and plays the saxophone, and his plan is to fart as much as possible and eat all the teachers,” and everyone laughed, and before Mrs. Kolphner could blink, Dr. Farts the T. rex had been elected President of Pawnee Elementary School in a 1984 Reagan-esque landslide, with my one vote for Greenie the Tortoise playing the role of “Minnesota.”

Pero no, ustedes no se imaginan porque antes de votar, Greg Laresque preguntó si podía nominar un tercer candidato y la Sra. Kolphner dijo: “¡Claro! La esencia de la democracia es que todos… ” pero Greg la interrumpió y dijo: “Yo nombro a T. rex llamado Dr. Peos quien usa lentes de sol y toca el saxofón y su plan es tirarse peos lo más posible y comerse a todos los maestros”. Todos se rieron y antes de que la Sra. Kolphner pudiera parpadear, el Dr. Peos, el T. rex, había sido elegido presidente de la Escuela Primaria Pawnee en 1984, en un derrumbe al estilo Reaganézco con mi voto por Greenie la tortuga jugando el papel de “Minnesota”.

After class I was inconsolable. Once all the other kids left, Mrs. Kolphner came over and put her arm around me. She told me I had done a great job advocating for Greenie the Tortoise. Through tears I remember saying, “How good, exactly?” and she said “Very very good,” and I said, “Good enough to—?” and she sighed and went to her desk to get one of the silver stars she gave out to kids who did a good job on something, and as I tearfully added it to my Silver Star Diary she asked me what upset me the most.

Al terminar la clase yo estaba inconsolable. Cuando ya los otros niños se habían ido, la Sra. Kolphner se acercó y me abrazó. Me dijo que había hecho un gran trabajo abogando por la tortuga Greenie. Entre lágrimas, recuerdo haberle dicho: “¿Qué tan bueno, exactamente?” Y ella respondió: “Muy, muy bueno”. Le dije: “¿Lo suficientemente bueno para…?” Ella suspiró, fue a su escritorio y tomó una de las estrellas plateadas que le daba a los niños cuando hacían un buen trabajo en algo y mientras yo la añadía a mi Diario de Estrellas, ella me preguntó qué me molestaba más.

“Greenie was the better candidate,” I said. “Greenie should have won.”

“Greenie era la mejor candidata”, dije. Greenie debería haber ganado.

She nodded.

Ella asintió.

“I suppose that was the point of the lesson,” I said.

“Yo supuse que ese era el punto de la lección” dije yo.

“Oh no,” she said. “The point of the lesson is: people are unpredictable, and democracy is insane.”

“Oh no”, dijo ella. “El punto de la lección es: la gente es impredecible y la democracia es una locura”.

Winston Churchill once said, “Democracy is the worst form of government, except all those other forms that have been tried.” That is perhaps a pithier and better way to get my point across, than that long anecdote about Mrs. Kolphner. Should I just erase all of that and start with this? Whatever. I’m pot committed now, and is there extra caffeine in that hot chocolate? Because my head feels like a spaceship. The point is: people making their own decisions is, on balance, better than an autocrat making decisions for them. It’s just that sometimes those decisions are bad, or self-defeating, or maddening, and a day where you get dressed up in your best victory pantsuit and spend an ungodly amount of money decorating your house with American flags and custom-made cardboard-cutouts of suffragettes in anticipation of a glass-ceiling-shattering historical milestone ends with you getting (metaphorically) eaten by a giant farting T. rex.

Winston Churchill dijo una vez: “La democracia es la peor forma de gobierno, a excepción de todas las otras formas que se han intentado”. Tal vez esa es una forma más dura y mejor de entender mi punto de vista que esa larga anécdota sobre la Sra. Kolphner. ¿Debería borrar todo eso y comenzar con esto? No importa. Estoy comprometida en este momento y ¿hay cafeína extra en ese chocolate caliente? Porque mi cabeza se siente como una nave espacial. El punto es: la gente que toma sus propias decisiones está, en comparación, mejor que si un autócrata toma decisiones por ellos. Es sólo que a veces esas decisiones son malas, o autodestructivas, o enloquecedoras, y un día en el que te vistes con tu mejor traje de victoria y gastas una cantidad de dinero obsena decorando tu casa con banderas americanas y recortes de cartón de tamaño natural de sufrajistas en anticipación a un hito histórico que romperá el record, termina con usted (metaphoricamente) siendo devorado por un gigante peorro T. rex.

Like most people, I deal with tragedy by processing the five stages of grief: Denial, Anger, Bargaining, Depression, and Acceptance. My denial over the election results was intense. My anger was (in Ron’s words) “significant.” My bargaining was short, but creative — I offered my soul and the souls of all of my friends in exchange for 60,000 more votes in Milwaukee, to any demon who cared to accept. (Tom told me it was a terrible deal, but I didn’t care, in that moment.) My depression I have already mentioned. Which brings us to Acceptance.  And here’s what I stand on that:

Como la mayoría de la gente, lidio con la tragedia procesando las cinco etapas del dolor: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Mi negación sobre los resultados electorales fue intensa. Mi enojo fue (en palabras de Ron) “significativo”. Mi negociación fue corta pero creativa: ofrecí mi alma y las almas de todos mis amigos a cambio de 60.000 votos más en Milwaukee, a cualquier demonio que quisiera aceptarlo. (Tom me dijo que era un negocio terrible pero no me importó en ese momento). Mi depresión ya la he mencionado. Lo que nos lleva a la aceptación. Y aquí está lo que pienso de eso:

No. I do not accept it.

No. No lo acepto.

I acknowledge that Donald Trump is the President. I understand, intellectually, that he won the election. But I do not accept that our country has descended into the hatred-swirled slop pile that he lives in. I reject out of hand the notion that we have thrown up our hands and succumbed to racism, xenophobia, misogyny, and crypto-fascism. I do not accept that. I reject that. I fight that. Today, and tomorrow, and every day until the next election, I reject and fight that story. I work hard and I form ideas and I meet and talk to other people who feel like me, and we sit down and drink hot chocolate (I have plenty) and we plan. We plan like mofos. We figure out how to fight back, and do good in this infuriating world that constantly wants to bend toward the bad. And we will be kind to each other, and supportive of each other’s ideas, and we will do literally anything but accept this as our fate.

Reconozco que Donald Trump es el Presidente. Entiendo intelectualmente que ganó las elecciones. Pero no acepto que nuestro país se haya convertido en el pozo de agua sucia revuelta con odio en la que él vive. Rechazo la idea de que hayamos levantado las manos y hayamos sucumbido al racismo, la xenofobia, la misoginia y el criptofascismo. No acepto eso. Lo rechazo. Yo lucho contra eso. Hoy, mañana y todos los días hasta las próximas elecciones, rechazo y peléo esa historia. Trabajo duro y formo ideas y me encuentro y hablo con otras personas que se sienten como yo y nos sentamos y bebemos chocolate caliente (tengo demasiado) y planeamos. Planeamos como hijos de puta. Nos imaginamos cómo luchar y hacer el bien en este mundo enfurecedor que constantemente quiere inclinarse hacia lo malo. Y seremos amables el uno al otro y apoyaremos las ideas del otros y haremos literalmente cualquier cosa menos aceptar ésto como nuestro destino.

And let me say something to the young girls who are reading this. Hi, girls. On behalf of the grown-ups of America who care about you and your futures, I am awfully sorry about how miserably we screwed this up. We elected a giant farting T. rex who does not like you, or care about you, or think about you, unless he is scanning your bodies with his creepy T. rex eyes, or trying to physically grab you like a toy his daddy got him (or would have, if his daddy had loved him). (Sorry, that was a low blow.) (Actually, not sorry, I’m pissed, and I’m on a roll, so zip it, super-ego!) Our President-Elect is everything you should abhor, and fear, in a male role model. He has spent his life telling you, and girls and women like you, that your lives are valueless except as sexual objects. He has demeaned you, and belittled you, and put you in a little box to be looked at and not heard. It is your job, and the job of girls and women like you, to bust out.

Y déjeme decirle algo a las muchachas jóvenes que están leyendo ésto. Hola chicas. En nombre de los adultos de América que se preocupan por ustedes y por sus futuros, siento mucho como arruinamos ésto tan miserablemente. Elegimos un gigantesco peorro T. rex que no las aprecia, a quien no les importan, quien no piensa en ustedes a menos que sea porque esta morboseando sus cuerpos con sus asquerosos ojos de T. rex, o tratando de manosearlas como un juguete que su papá le dió (o que le hubiese dado si lo hubiese amado). (Lo siento, ese fue un golpe bajo.) (En realidad, no lo siento, estoy enojada y continúo, así que ¡cállese super-ego!) Nuestro presidente electo es todo lo que ustedes deben aborrecer y temer en un modelo de rol masculino. Él ha pasado su vida diciéndole a muchachas y mujeres como ustedes, que sus vidas no tienen valor excepto como objetos sexuales. Él las ha humillado, las ha menospreciado y las ha puesto en una cajita para ser vistas pero no escuchadas. Es el trabajo de ustedes y el trabajo de las jóvenes y mujeres como ustedes de escaparse.

You are going to run this country, and this world, very soon. So you will not listen to this man, or the 75-year-old, doughy-faced, gray-haired nightmare men like him, when they try to tell you where to stand or how to behave or what you can and cannot do with your own bodies, or what you should or should not think with your own minds. You will not be cowed or discouraged by his stream of retrogressive babble. You won’t have time to be cowed, because you will be too busy working and learning and communing with other girls and women like you, and when the time comes you will effortlessly flick away his miserable, petty misogynistic worldview like a fly on your picnic potato salad.

Ustedes van a guiar este país y este mundo, muy pronto. Así que no escuchen a este hombre ni a los hombres de 75 años de edad de cara pastosa, esa pesadilla de hombres como él de cabello gris, cuando les traten de decir dónde pararse o cómo comportarse, lo que pueden o no hacer con sus propios cuerpos, o lo que deben o no deben pensar con sus propias mentes. Ustedes no serán acobardadas o desalentadas por su chorro de balbuceo retrógrado. No tendrán tiempo de ser intimidadas porque estarán demasiado ocupadas trabajando, aprendiendo y comunicándose con otras jóvenes y mujeres como ustedes y cuando llegue el momento espantarán sin esfuerzo su miserable y mezquina visión misógina como espantas a una mosca de tu ensalada de papas en un picnic.

He is the present, sadly, but he is not the future. You are the future. Your strength is a million times his. Your power is a billion times his. We will acknowledge this result, but we will not accept it. We will overcome it, and we will defeat it.

Él es el presente, tristemente, pero no es el futuro. Ustedes son el futuro. Tu fuerza es un millón de veces la suya. Tu poder es mil millones de veces el suyo. Reconocerémos este resultado, pero no lo aceptarémos. Lo superarémos y lo derrotaremos.

Now find your team, and get to work.

Ahora busca tu equipo y ponte a trabajar.

Love,

Las quiero,

Leslie